La primera vez que te vi, pensé que eras el más guapo en mi clase, pero no pude hablar contigo. Llevabas ropa muy chulo y caminaba en una manera muy suave. No entendí mucho que me dijiste pero yo sabía que éramos almas gemelas. Cuando me miraste mi corazón volé. Eras alto, y tenías un buen cuerpo y era obvio que hacías mucho ejercicio. Yo esperaba que seas orgulloso porque todas las mujeres eran emocionadas contigo. Pensábamos –tantas curvas y nos sin frenos-. Para mi, su pelo era como el cielo en la noche y tus ojos eran llena con estrellas de nuestro amor. En pocas palabras, tu cara me suena. Javier Bardhem es un brujo junto a ti. Cuando me tocó, solamente mano a mano, estuve satisfecha en tu afección.

Nuestro noviazgo era una secreta y un riesgo, pero vale la pena. Usualmente soy cautelosa pero contigo yo era atrevida y traviesa. Escribí una descripción sobre tu, y cuando leíste mis palabras sentí inquieta con pasión. Mis amigos me dijeron que yo era una niña mal pero cuando hablabas, me vuelves loca. Cada hora que no podía ver a tu cara te extrañé. Después de 4 semanas contigo, pude decir un poco mas, pero ya sabias mis sentamientos. No tuve que decir nada pero al mismo tiempo quería escribir dos mil poemas sobre tu con la arte de Pablo Neruda o Armando Manzanero. Yo voy a aprender tu idioma porque quiero conocer tu amor y como puedo hacerlo contigo.